Cuatro familias quedaron en la calle
El frío implacable de una de las comunas más heladas de Santiago no cedió ni a las plegarias de cuatro familias que fueron desalojadas el jueves pasado, quedando completamente en la calle. El desalojamiento se produjo por una orden judicial, producto de una denuncia por morosidad en la renta, que interpuso la propietaria del terreno donde habitaban estas familias.
“Nosotros no le debíamos nada a esa señora” es lo primero que nos cuenta una de las hijas de Inés Durán. La familia Menares Durán, vive desde hace casi 20 años en el sitio ubicado en la avenida Santa Rosa de la comuna de Maipú, el cual hasta entonces, era arrendado por la Señora Durán, quien a su vez subarrendaba a sus hijos. La dueña enjuició a las familias, por no pago de las respectivas rentas y consumos básicos del terreno, juicio que falló a favor de la propietaria ordenando el desalojo de la propiedad.
Más de la mitad de los veintidós integrantes de esta familia son menores, el más pequeño de ellos tiene 3 años. Inés Durán de 72 años, cuenta que fue necesario llevar a los más pequeños a alojar a casas de otros familiares, puesto que con las heladas proliferarían fuertes gripes y resfríos. Antes del desalojo ya eran reiteradas estas enfermedades, ahora sin techo sería peor. Además, la anciana es hipertensa y tiene dificultades cardíacas, deficiencias que la llevaron 2 veces a internarse de urgencia desde el desalojo.
“Nosotros no le debíamos nada a esa señora” es lo primero que nos cuenta una de las hijas de Inés Durán. La familia Menares Durán, vive desde hace casi 20 años en el sitio ubicado en la avenida Santa Rosa de la comuna de Maipú, el cual hasta entonces, era arrendado por la Señora Durán, quien a su vez subarrendaba a sus hijos. La dueña enjuició a las familias, por no pago de las respectivas rentas y consumos básicos del terreno, juicio que falló a favor de la propietaria ordenando el desalojo de la propiedad.
Más de la mitad de los veintidós integrantes de esta familia son menores, el más pequeño de ellos tiene 3 años. Inés Durán de 72 años, cuenta que fue necesario llevar a los más pequeños a alojar a casas de otros familiares, puesto que con las heladas proliferarían fuertes gripes y resfríos. Antes del desalojo ya eran reiteradas estas enfermedades, ahora sin techo sería peor. Además, la anciana es hipertensa y tiene dificultades cardíacas, deficiencias que la llevaron 2 veces a internarse de urgencia desde el desalojo.
“Estaban sobre aviso”
Mientras tanto, la familia Menares Durán continúa rogando tener una solución antes que se presenten las lluvias.
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